Relaciones

Publicado: 15 agosto 2010 en La vida

Cuando piensas en otra persona, te caiga bien o te caiga mal, experimentas una especie de sensación interior sólo por el hecho de pensar en esa otra persona. Esto significa que estás experimentando un sentimiento incluso en ausencia de la misma. Lo que importa en cualquier relación es lo que sucede en tu mente, pues es ahí donde existen las relaciones. Recuerda que una relación es una nominalización, un algo que no existe físicamente. Se trata de artificios mentales. La relaciones no existen, sino que existen las personas que se relacionan. Resulta muy poco conveniente operar sobre la relación, y mucho más efectivo operar sobre la manera que uno tiene de relacionarse.

Por otra parte, solemos hablar de nuestra relación como si fuera un ente real. “La relación no va bien”, “La relación no marcha”. En esos casos estamos convirtiendo la relación en una cosa viva a la que alimentamos con nuestro poder y a la que otorgamos unas facultades sobrenaturales para manejar nuestras vidas, en vez de sencillamente replantearnos cómo nos estamos relacionando con la otra persona.

A menudo pensamos que “conocemos” a otras personas cuando en verdad lo que estamos haciendo es proyectar sobre ellas nuestra propia realidad. Lo importante es darse cuenta de que aquello que proyectamos en los demás es, en verdad, una afirmación sobre nosotros mismos. Esto nos permite recuperar el control sobre lo que está sucediendo para poder hacernos cargo y trabajar aquellos aspectos de nosotros de los que no deseamos hacernos responsables y que están jugando en nuestra contra

La proyección tiene un papel especialmente interesante en el amor, cuando solemos atribuir a la persona amada determinadas características que sólo existen en nuestra personalidad. Frases como “La ausencia hace que el corazón se enternezca” son muestra de casos de proyección. Sin la otra persona presente para devolvernos a la realidad, nuestras mentes quedan libres para crear cualquier fantasía que nos venga en gana.

“Envolvemos al amado en capas de cristal, y vemos una visión en lugar de una persona durante todo el tiempo que dura el encanto”

—Stendhal

“Es la terrible ofuscación del amor lo que nos implica, desde el principio, en un juego que no acontece con una mujer del mundo real, sino con una muñeca imaginada en nuestra mente”

—Proust

Saludos

Anuncios
comentarios
  1. Shadowfury dice:

    Así funcionamos.

    Es tan sencillo como el hecho de que cuando no podemos entender algo, hacemos todo lo posible para que cuadre en nuestra cabeza, como imaginar cosas abstractas que lo expliquen, lo definan, etc.

    No sólo los sentimientos o las relaciones son conceptos ficticios que usamos constantemente; si nos paramos a pensar encontraremos algunos más.

    Lo curioso es que nuestro cerebro trabaja igual con las cosas físicas que con lo que él mismo se ha inventado. Cada día que pasa me asombro más de la complejidad del mundo en que vivimos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s